Disturbios en Londres
Publicado: agosto 9, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: #londonriots, ciudadanía, Disturbios, London, Londres, Reino Unido, Riots, sociedad, UK 1 comentario »Estoy re-escribiendo un post breve que iba a enviar ayer en la mañana, pero decidí esperar sospechando que las cosas cambiarían. Se pusieron, de hecho, peor.
Este mapa muestra las localidades donde se han verificado incidentes:
Ver también este mapa y cronología de la BBC.
Si necesitan conocer cómo comenzó todo esto, conviene ver este artículo de Paul Lewis, que ha hecho un trabajo excelente reportando a través de Twitter para el periódico the Guardian.
Los vínculos esenciales (en inglés) que recomiendo para comprender la situación son los siguientes: [iré agregando artículos conforme vaya leyendo más]
Ayer por la noche hubieron disturbios también en Bristol, Liverpool y Birmingham, aunque con menos intensidad afortunadamente.
La mejor forma de seguir lo que pasa en vivo es a través del live blog del Guardian y de los hashtags #londonriots, #ukriots, #riots y #riotcleanup
Es importante señalar que vastas áreas de Londres y por supuesto del Reino Unido funcionan con normalidad. Durante el día no ha habido violencia, el sábado comenzó por la noche y lunes y martes no inició sino hasta después de las 5PM.
Los medios y los mapas pueden dar la impresión que todo Londres está en llamas, y no es así; los disturbios han estado concentrados en zonas muy específicas (tramos pequeños donde están los negocios de las calles principales en los barrios afectados).
Independientemente de posiciones políticas individuales, lo que es un hecho es que no hay quien no hable del asunto, y todos los londinenses y ciudadanos británicos estamos preocupados y buscando que esto se solucione pacíficamente a la brevedad.
México, Ciudadanía, Violencia y Blogs
Publicado: julio 31, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: #SinLugar, #violencia, #vocesmx, Blogs, ciudadanía, Mexico, Participación, voces Comentarios desactivadosMañana comienza el Festival de Blogs “México: Ciudadanía, Violencia y Blogs“, organizado por Global Voices.
#SinLugar se ha propuesto participar durante el festival con reflexiones relámpago (y no tan relámpago) sobre el tema.
Cuando iniciamos la propuesta de #SinLugar nuestra intención era promover la reflexión crítica en forma de acciones propositivas concretas a través del uso de publicación electrónica y medios sociales.
Los problemas complejos no tienen soluciones fáciles ni inmediatas. En estos casos es mejor comenzar con esfuerzos menos ambiciosos y por lo tanto más realizables. En lugar de la promesa, la sugerencia, la invitación a dialogar.
Tener voz es decir “aquí estoy; existo”. Mañana comenzamos.
Día de acción bloguera: agua
Publicado: octubre 15, 2010 Archivado en: #SinLugar | Tags: #SinLugar, Agua, Blog Action Day, Blogging, Change.org, ciudadanía, Civismo, Educación, Engagement, Global Voices, Petitions, responsabilidad, UNESCO, Water Comentarios desactivadosHoy es (fue) el Blog Action Day, dedicado al agua. Más de 5,000 blogs de 138 países están participando.
Puedes firmar su petición para llevar agua limpia a quienes la necesitan aquí. No cambiará el mundo, pero tampoco te quita nada firmar.
A través de ellos descubrimos que Change.org tiene este servicio en línea gratuito y simple para crear peticiones para causas humanitarias y formas de reunir fondos y promoverlas.
Nos hubiera gustado participar más activamente pero lamentablemente nos fue imposible. Gracias a Global Voices por pasar la voz…
Esta causa nos obliga a re-pensar la forma en que usamos el agua los que tenemos el privilegio de tener acceso irrestricto a ella. ¿Cómo lavamos lo platos? ¿Cuánto tiempo te tardas en bañarte? Cosas simples que tienen grandes consecuencias.
Periodismo y transparencia: lineamientos editoriales
Publicado: octubre 12, 2010 Archivado en: #SinLugar | Tags: #SinLugar, Apertura, BBC, ciudadanía, Democracia, e-democracy, estándares, información, lineamientos, Open, Periodismo, responsabilidad, sociedad, Transparencia Comentarios desactivados
En un comunicado de prensa público distribuido en Internet hoy 12 de octubre de 2010, la BBC dio a conocer sus nuevos lineamientos editoriales. Éstos pueden ser consultados por cualquiera con acceso a Internet aquí.
Es admirable la forma en que la corporación británica hace públicos sus estándares de una manera bastante accesible; la plataforma en línea que ofrece la base de datos es clara y sencilla, además que ofrece al menos cuatro métodos de acceso a la información incluida (orden alfabético, por sección, mediante un motor de búsqueda por palabras y a través de las pestañas principales en la barra superior).
Con ejercicios así la BBC comprueba que el periodismo y las grandes organizaciones pueden ser transparentes en la forma en que operan. Esta información no es sólo para los profesionales que en ella laboran o para especialistas que investiguen el tema; los lineamientos están abiertos al público en general, y así ofrecen más formas de comprender los modos en que se toman las decisiones editoriales en la BBC.
¿Algún día veremos que medios como Milenio, Reforma, TV Azteca o Televisa publiquen de manera amplia, honesta y transparente sus lineamientos? Ser una empresa “socialmente responsable” significa ser capaz de explicar, permanente y abiertamente, la forma en que se opera. La información es poder, pero la información no son sólo los datos, sino la forma en que se accede a ellos y se distribuyen. Ojalá alguien esté aprendiendo algo de los ejemplos que, como éste, nos devuelven la fe en un periodismo responsable.
Legalizar las drogas en México
Publicado: octubre 5, 2010 Archivado en: #SinLugar | Tags: #SinLugar, ciudadanía, Drogas, Guerra contra las drogas, legalización, legalización de la droga, Mexico, Narcotráfico, Nexos, Participación, Periodismo, Política, salud, sociedad Comentarios desactivados
Celebramos que el último número de la Revista Nexos se pueda leer en línea en su totalidad. Sobre todo para quienes no la podemos conseguir en papel donde vivimos, es un gran regalo poderla leer completa así, aunque se extrañe la calidez y comodidad del medio impreso.
Este número es particularmente interesante pues establece una posición editorial concreta a favor de la legalización de las drogas.
El número también incluye “Legalizar, un informe. De la redacción,” donde se fundamenta la posición de la revista.
Particularmente interesante resulta la discusión de la contraparte estadounidense, en el texto “Legalización en Norteamérica: el lado económico,” de Gerardo Esquivel.
En fin, el número no tiene desperdicio. En estos tiempos de insatisfacción generalizada y falta de propuestas viables, se celebra que Nexos lleve la discusión teórica o intelectual de uno de los problemas más graves del México actual (el narcotráfico y sus consecuencias) al ámbito de la propuesta abierta y precisa. Así la revista prueba que más que sólo entretenimiento o “cultura”, las publicaciones pueden conformarse en “Think Tanks” propiamente.
#SinLugar en CNN; más sobre el ‘Coloso’
Publicado: septiembre 21, 2010 Archivado en: #SinLugar | Tags: "Coloso", #SinLugar, Benjamín Argumedo, Bicentenario, Canal 11, ciudadanía, CNN, Democracia, Escultura, Espacio Público, Estética, Expansión, Historia, Ideología, Ira Franco, Jeremías Springfield, Jesús Malverde, Juan Canfield, Luis Donaldo Colosio, Memoria, Mexico, Periodismo, Política, Stalin, Twitter, Vicente Fernández, Wikipedia Comentarios desactivadosNuestro post de ayer fue citado por esta nota sobre ‘el Coloso’ en CNN México.
En más noticias sobre el ‘Coloso’, la lucha por re-escribir la historia del México contemporáneo se sigue librando en Wikipedia. Habrá quien piense que nadie se fija en estas cosas…
Bicentenario Colosal
Publicado: septiembre 20, 2010 Archivado en: #SinLugar | Tags: "Coloso", #SinLugar, Arte, Bicentenario, ciudadanía, Democracia, Escultura, Espacio Público, Ideología, Juan Canfield, León Krauze, Memoria, Mexico, Política, urbanismo 1 comentario »Hay ciertas cosas del pasado que deben mantenerse para poder saber de dónde venimos y para darnos una idea de a dónde vamos.“
-Marvin Schneider

En México hay quienes están ya hartos de la cuestión del “Coloso”, una escultura monumental comisionada por el Estado mexicano para conmemorar el “Bicentenario”, y que se erigió durante las celebraciones del día de la Independencia de México en el Zócalo del DF, la plaza pública más importante del país.
La escultura en poliuretano es creación del equipo dirigido por Juan Canfield, de “Casa Canfield Escultura y Fundición de Metales.”
Originalmente el debate giró sobre a quién representaba la figura. El mismo escultor Juan Canfield, en entrevista con W Radio y el Canal 11, hizo referencia a la figura del controvertido Benjamín Argumedo, aunque de modo confuso niega que su escultura le represente. [Ver también este artículo de El Economista.]
(La entrada de Wikipedia no estuvo exenta del debate; comparar las versiones que se realizaron el mismo 18 de septiembre aquí; ver también el historial de versiones aquí.).
Sin embargo aún hay muchas preguntas que, dado que se trata de una obra pública diseñada para conmemorar el Bicentenario, debemos hacer. León Krauze tuvo que responder en Twitter a múltiples expresiones de crítica o rechazo al “Coloso”. Se piensa que la polémica es “absurda” e “inexistente.” No lo creemos así. No sólo por cuestión de gustos, ni porque pensemos que estética e ideología sean necesariamente inseparables, ni porque queramos debatir si es un retrato o no. Nos interesa esta discusión y creemos que se debe continuar porque se trata de una escultura comisionada con dinero público cuya función era/es participar en la conmemoración del Bicentenario, una efeméride que no le pertenece a nadie sino a tod@s.
Sí, es una escultura, y como tal, en el sentido más laxo del término, podría calificarse como una “obra de arte.” Llamarla, como un objeto o expresión, “arte”, la integra de hecho al ámbito de lo estético. Sin embargo, es falso que la estética y la política (y sobre todo la ideología, que define e incluye a ambas) se excluyan. Por lo tanto, la discusión sobre esta escultura pública (como de cualquier obra, artística o no) no puede ser nunca sólo “estética.” La decisiones estéticas, conscientes o no, siempre son decisiones políticas (en el sentido amplio y correcto del término). Por lo tanto esta discusión no es sólo “cuestión de gustos”, lo cual relativiza y evita un debate serio sobre sus implicaciones.
El “Coloso” pertenece al ámbito de lo político (en todos los sentidos del témino) y lo ideológico al menos en dos niveles elementales. En primera instancia, como hemos dicho el “Coloso” fue comisionado por el Estado Mexicano a través de la Secretaría de Educación Pública, con dinero público (a través de los impuestos pagados por los ciudadanos). En segunda instancia, se trata de una obra monumental pública, instalada en el Zócalo capitalino, cuya misión es conmemorar el Bicentenario, una efeméride nacional que se supone representa valores intrínsecos a la nación mexicana y sus habitantes.
Ahora, por un lado, resulta obvio decir que los ciudadanos mexicanos tienen derecho a opinar si una obra pública les gusta o no. Por otro lado, esto no quiere decir que el debate, la opinión (la “doxa”) sobre el “Coloso” concluyan ahí o deban concluir ahí. Ya que esta obra tiene como misión conmemorar algo tan importante para México política e ideológicamente, las dudas son naturales e inmediatas. Como ya se ha mencionado, al explicar sus motivos y procesos, Juan Canfield dijo haberse sólo “basado” en los rasgos de Bejamín Argumedo [está documentado en la entrevista con León Krauze de W Radio promovida por Canfield mismo a través de su cuenta de Twitter y página de Internet.]
La Secretaría de Educación Pública, en un comunicado fechado el 19 de septiembre, declaró que “Es indebido que se busque politizar la producción artística de los creadores del Coloso” y aseguró:
El rostro del Coloso no retrata ningún personaje en particular y no tiene una identidad específica. No tiene nombre ni apellido. Así lo expresaron sus autores Jorge Vargas y Juan Carlos Canfield [...]“
Abajo nuevamente la entrevista con Canal 11:
De nuevo, esto no aclara todo. Como obra monumental a instalarse en el Zócalo, ¿cómo creer que el “Coloso” no representa a nadie? Cuando uno ve una escultura antropomórfica conmemorativa de este tipo, ¿no es lo primero que uno hace ver a quién representa la obra? Caray, ¡si hasta de las arañas gigantes se lo pregunta uno!
Conmemorar (Del latín commemorāre) significa “hacer memoria.” ¿A quién recuerda el “Coloso”? ¿Para qué? ¿Para quienes? Y si la idea era no representar a nadie en particular… ¿por qué no una “Colosa”? ¿Una Adelita? ¿Por qué este tipo?

Revisemos la entrevista con Canal 11. Canfield (el primero en hablar; de barba), declara: [0:22-0:39]
[Argumedo] es un personaje medio perdido en la historia [...] pero no.. no se le [tartamudea] se le seleccionó… por… este… por su participación en la revolución… sino más bien por su aspecto físico. Un hombre muy fuerte, con un carácter, con unos bigotes así super revolucionarios [sic]…”
Más adelante, en el mismo video, vemos y escuchamos a una persona no identificada que el espectador asume parte del equipo principal de trabajo explicar: [0:49-1:03].
…pues tenemos trabajando a cinco escultores… cinco escultores… y…. las demás personas… pues son trabajadores de la construcción, ¿no?… son trabajadores de la construcción. Albañiles. Yeseros. “
(Imposible no notar las diferencias entre estos dos primeros entrevistados y el trabajador [parte de "las demás personas"] que, al fondo, silencioso, de piel morena, se afana en la escultura. El trabajador enajenado –como suele pasar en las obras monumentales de famosos artistas, por ejemplo Kapoor y Bourgeois – de su propio trabajo. La escultura no es —como la tierra– de quien la trabaja. ¿Qué conmemorábamos? Ah, sí. El Bicentenario.)
Precisamente, el Bicentenario debería ser una ocasión más para re-interrogar un de por sí vapuleado sentido de identidad colectiva. A fin de cuentas el “Coloso” es una obra pública, no una obra de arte experimental, o postpost. Su función es signficar, no [sólo] ser. “¿Qué significa el Coloso?” es una pregunta legítima y además urgente, de índole estético pero también político. Cuando un turista se pare frente a este “Coloso”, ¿qué debe ver? ¿a quién verá? ¿lo que quiera? ¿a quien quiera? Si tengo un hijo en el futuro cercano y y me pregunta, “papá, ¿quién fue ese señor tan grandote? ¿por qué le hicieron un monumento?”, ¿qué le diré?
Esto no quiere decir que yo sea incapaz de entender que en el arte no todo tiene que significar “algo” verbalizable; o que incluso sea posible la existencia de algún tipo de arte más allá de la política. No lo sé. Quizá sí. Sin embargo, soy alguien que cree saber que, incluso en el arte de vanguardia, hasta el decir nada significa mucho.
Pero los monumentos públicos antropomóficos son otra cosa. Sobre todo cuando representan líderes o protagonistas anónimos de algún evento histórico de significado especial para la identidad de algún país. Estas obras de arte no valen por sus cualidades estéticas (hay a quienes les gustan; hay a quienes no). Su valor, cuando lo llegan a tener, está en su significado político, ideológico, a través de su función conmemorativa, buscando la cohesión identitaria de una nación.
Cuando se tiraron los monumentos a Stalin, se derrumbaron por su significado ideológico, no estético. Cuando se destruyó el mural “Man at the Crossroads” de Diego Rivera, la causa fue ideológica, no estética. Cuando se derrumbaron las efigies de Saddam Hussein, se tiraron por su significado ideológico, no estético.
En fin, para sintetizar nuestra posición, pensamos que, en el mejor de los casos, las efigies monumentales erigidas por el Estado para conmemorar hechos históricos pueden aspirar a ser arte. Sin embargo si logran excelencia estética lo es sólo como un complemento. Idealmente, su función es otra: conmemorar; unificar el orgullo por una tradición, lugar, acontecimiento, figura pública. La realidad es que la escultura monumental pública, impuesta por el Estado, es más bien instrumento de propaganda ideológica. Esto está bien documentado y escapa el alcance de este ya de por sí largo post.
Canfield ha dicho como vimos que el modelo para el “Coloso” se eligió “no por su participación en la revolución… sino más bien por su aspecto físico.” El mensaje parece ser: lo que se rescata, lo que queremos que se recuerde y se celebre de la Revolución mexicana en el presente y para el futuro… fue y es eso, los bigotes. No es broma.
¿Es éste el mensaje del “Coloso”? ¿Es éste el llamado colosal a la memoria de estos dos cientos años que ya nadie parece recordar lo que representan? Uno se pregunta si no hubiera sido mejor, entonces, elegir a cualquier otro…
—⚑—
NB: Antes de la redacción de este artículo SinLugar preguntó a Juan Canfield via Twitter a quién representaba su escultura, pero éste no respondió.
“e-Democracy”: Mala fama (y échate a dormir)
Publicado: agosto 25, 2010 Archivado en: #SinLugar | Tags: #SinLugar, Alejandro Pisanty, Apertura, Beltrán del Río, ciudadanía, Congreso Digital, Cultura, e-Congress, Erario, Gaceta parlamentaria, Gerardo Flores, Mexico, Participación, Pase Usted, Periodismo, Presupuesto, Roberto Albores Jr, Roberto Albores Sr, Transparencia 1 comentario »Es ya lugar común decir que Twitter en particular se ha vuelto un mecanismo ideal para procesos de participación ciudadana. Facilita el intercambio casi instantáneo entre individuos (por ejemplo, ciudadanos y medios; ciudadanos y representantes políticos y/o servidores públicos) que hasta antes requerían de procesos más complejos o tardados.
Aunque las barreras sociales, económicas e ideológicas o intelectuales se suelen traducir a las relaciones en redes sociales en línea (pues al fin y al cabo éstas son expresión de las mecánicas sociales off line), la rapidez e incluso precisión con que Twitter permite que el ciudadano interpele a autoridades que hasta antes estaban protegidas por modelos cercados o hiper-burocratizados es a veces deslumbrante.
Gracias a la labor en Twitter del doctor Alejandro Pisanty nos enteramos de la propuesta (ya aprobada, sin consultación pública notable, mucho menos en Internet) del “Congreso Digital”, la cual fue orquestada por Roberto Albores Gleason, hijo de Roberto Albores Guillén y Diputado Federal por el VIII Distrito Electoral Federal de Chiapas a la LXI Legislatura (2009-2012).
La idea de Albores Gleason para eficientar la democracia mexicana es más bien de índole infraestructural, costándole al erario (al menos) 120 millones de pesos. Algún proveedor de tecnología, Wifi y 3G hará buen dinero con el contrato. A reserva que hace falta un análisis detallado del “Congreso digital”, queda claro a primera vista que no propone un cambio de actitud, es decir un cambio cultural en las prácticas de los diputados en el congreso.
Alguien que no hace su trabajo o no hace su trabajo bien no lo hará bien sólo porque se le den nuevas herramientas. Los procesos democráticos abiertos, transparentes, colaborativos y participativos no se adquieren con equipo de 120 millones de pesos; se desarrollan a través de estrategias planificadas que impliquen cambios culturales de paradigmas y procedimientos de índole tanto ético como pragmático.
La dolorosa paradoja es que much@s hemos insistido en la urgencia de incorporar las herramientas de interacción de la red para el ejercicio participativo democrático y mejorar las relaciones entre ciudadanía, medios masivos e instancias de gobierno. Sin embargo, debe quedar claro que en el contexto de la situación actual en México esta propuesta se antoja no sólo apresurada y convenenciera, sino plenamente inmoral.
Fue a través de @apisanty que leímos que Gerardo Flores, (en Twitter @GerardoFloresR) quien según su perfil en la plataforma de microblogueo es “Diputado Federal (PVEM), Tabasco, Presidente Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía; Srio. Comisiones de Comunicaciones y Energía; Economista (ITAM),” confesó “no conocer la iniciativa.”
Al parecer para el diputado esta es una respuesta válida. Cuando le sugerimos que entonces lo que procedía es que la conociera (dándole además el vínculo a la Gaceta Parlamentaria donde se incluye la propuesta en cuestión), el diputado, entre risas, dijo que sabía “de dónde bajarla” y pidió que no le hciéramos “mala fama.” Si sabía de “dónde bajarla” [sic], ¿por qué no la conocía entonces? ¿Y no es su trabajo conocerla e informar de ella, cuando se requiera, a los ciudadanos?
Al parecer, para muchos este tipo de interpelación es “vociferación sin restricciones” y es señal que “se ha abandonado la reflexión cívica“, pero para muchos ciudadanos el sentir es que los nuevos recursos deben implicar un cambio de actitud (ya no hay excusa para no estar enterado ni para ignorar a los ciudadanos). La democracia “digital” no es tan distinta a la democracia “analógica”. Si acaso debería ser muchísimo más barata, y no más onerosa, que los mecanismos hasta ahora instrumentados, que tan pobres resultados dan. La diferencia no es infraestructural; la diferencia es ética y procedural.
Así que señor diputado, respetuosamente, no es cosa de broma; no es el ciudadano el que le hace mala fama. La responsabilidad es de usted. Para eso se le paga.




























![La caída de [la efigie de] Hussein La caída de [la efigie de] Hussein](http://sinlugar2010.files.wordpress.com/2010/09/saddamstatue.jpg?w=590)










































