72 Migrantes
Publicado: septiembre 5, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: 72 Migrantes, Alma Guillermoprieto, Border, Causas, Escritura, Fotografía, Frontera, México-EUA, México-USA, Música, Mexico, Migración, New York Review, New York Times, Periodismo Comentarios desactivadosA través de un tweet del New York Review of Books me enteré de 72 Migrantes, un proyecto coordinado por Alma Guillermoprieto, una colaboradora del New York Review y del New York Times.
El proyecto es un homenaje a 72 migrantes mexicanos (58 hombres y 14 mujeres) que murieron intentando cruzar la frontera de México con Estados Unidos en busca de trabajo, a través de 72 relatos y fotografías (y también canciones, que se pueden descargar gratuitamente).
El sitio funciona como una especie de altar de muertos interactivo y recibe donaciones para varias casas-albergue para migrantes, por medio de la casa “Hermanos en el Camino,” de Ixtepec, Oaxaca, administrada por el Pbro. Alejandro Solalinde.
El blog del New York Review publicó una selección de los textos incluidos en el sitio, traducidos al inglés por alumnos de los seminarios de traducción de Esther Allen en Baruch College, CUNY, y Princeton.
Ignoro qué tanta difusión se le ha dado a este proyecto en México. Merece la pena. Ojalá puedan pasar la voz. Compartir un vínculo no cuesta nada…
Buscaglia sobre delincuencia organizada en México
Publicado: agosto 27, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: #violencia, Conferencias, crimen, delincuencia, drugwar, Edgardo Buscaglia, Educación, Mexico, Narcotráfico, soluciones, Temas +, Video Comentarios desactivadosEdgardo Buscaglia da una clase magistral en 20 minutos sobre la situación del crimen organizado en México (leáse narcotráfico, pero también al menos 21 tipos de delitos más con presencia en 52 países incluídos Alemania y España). Imperdible.
Edgardo Buscaglia es doctor en Derecho y Economía y Jurisprudencia y Política Social por las Universidades de Illinois y de Berkeley y senior scholar de leyes y economía de la Universidad de Columbia. Desde 2001 es asesor de la Naciones Unidas, donde ha fungido como Jefe de Misiones y de director y experto en materia de reforma judicial en países como Afganistán, Jordania, Pakistán, Nigeria y Colombia.
Via Édgar Clément.
Dos minutos en la historia de un país
Publicado: agosto 26, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: #violencia, Casino Royale, Drug War, luto, Mexico, Monterey, Narcotráfico, Periodismo, Video Comentarios desactivadosLa noticia en el diario español El País, aquí.
Un espectro recorre México…
Publicado: agosto 24, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: #medios, #violencia, 98.5, alternativas, Ángel Verdugo, ciclismo, Civismo, contaminación, Democracia, Derechos Humanos, DF, ecología, Justicia, Mexico, Periodismo, Radio, soluciones, Transparencia, tráfico, urbanismo Comentarios desactivados
foto via http://www.haute-courier.nl
…el de la falta de ética periodística, cívica, política. El de la falta de inteligencia.
Todos los que hemos visitado o vivido en la ciudad de México sabemos que tiene un problema vial muy serio. Ante la inexistencia de un sistema de transporte público eficiente y seguro (a pesar del milagroso funcionamiento del Metro), el DF es el reino del automóvil. Cuando las vías se saturaron, se construyeron más pisos y se abarataron los créditos para comprar autos nuevos. Las familias que pueden se acostumbraron a que cada quién tenga su auto. El automóvil es el hábitat de millones. Las banquetas, cuando las hay, parecen no ser para caminar: el peatón, en términos de infraestructura urbana, no existe (y si existe es como si no tuviera derechos humanos). A las élites de México les gusta andar en bicicleta en París, Londres, Berlin y Ámsterdam, pero no en el DF, donde es cosa de clases sociales y actividades económicas que ven con menosprecio.
Mientras, la ciudad es una olla de presión donde el vapor está lleno de toxinas. La promoción del uso de la bicicleta en la capital mexicana ha sido un triunfo ciudadano, que podría tener consecuencias muy positivas a corto y lejano plazo, si es que se acompaña de una gradual serie de transformaciones estructurales. Por lo pronto, la adopción de la bicicleta es una medida que cualquiera con una pizca de entendimiento vería como positiva. Conociendo las complejidades de la vida en el DF, no es cosa simplemente de agarrar la bici y ya, pero por algo se empieza.
Es en este contexto que Ángel Verdugo, que por razones desconocidas por mí cuenta con el privilegio de un espacio radiofónico y una audiencia masiva en 98.5 de FM, se permitió decir en la esfera mediática pública que “un fantasma recorre el Distrito Federal… los ciclistas”. Verdugo procedió entonces a vociferar una diatriba donde pedía a sus escuchas (a quienes asume todos como automovilistas): “láncenles el vehículo de inmediato, no les den oportunidad de nada, aplástenlos para ver si así entienden…”
[Escuchen el audio completo aquí, cortesía de Bicitekas]
La violencia contra el ciclista no es una cuestión exclusiva del DF. En las grandes ciudades, incluso en aquellas donde existe una cultura ciclista muy arraigada, las relaciones entre automovilistas y ciclistas pueden ser difíciles. Sin embargo, las acciones de Verdugo, como lo señalaron con precisión los colegas de Chilango, “son inaceptables y nos avergüenzan como gremio”.
Este es otro ejemplo más de cómo la ciudadanía mexicana está sujeta a un constante ataque por parte de los medios masivos de comunicación, donde parece no haber ley o estándar alguno que les obligue ya no a la corrección política, tan fácil presa de la hipocresía, sino al periodismo ético.
Urge promover, practicar y proteger una cultura de ética periodística donde este tipo de llamados a la violencia, simbólica y literal, sean documentados, discutidos y castigados cuando así sea necesario. Me encantaría, por ejemplo, ver que el Observatorio de Medios de la Universidad Iberoamericana analizara y denunciara éste y otros casos similares.
En una democracia efectiva, donde se valore el impacto de los mensajes mediáticos en el bienestar de la población, este tipo de llamados a la violencia e intolerancia podrían llegar a ser sujeto no sólo de advertencia sino de persecución judicial. La libertad de expresión es una cosa. El abusar de los espacios mediáticos para provocar polarización y tensión social es otra. Y no lo decimos de broma.
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Actualización: el periódico El Universal reporta que
La estación de radio Reporte 98.5, a través de su cuenta de Twitter, informó que el “Comité de Ética de Grupo Imagen Multimedia decidió suspender de forma indefinida la participación de Ángel Verdugo”, luego de los comentarios que realizó sobre que los ciclistas en la ciudad son “una plaga” por lo que llamó a los automovilistas a “aplastarlos”.
4.3. La historia de Artemio Lustig
Publicado: agosto 16, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: #SinLugar, #vocesmx, Aguillón-Mata, EUA, Hannah Arendt, Mexico, Migración, PDL, WDP Comentarios desactivadosLa historia de Artemio Lustig se me apareció a medias y por accidente, como sucede con las que nos dejan pensando y al final, como por capricho, calificamos de elocuentes, buenas historias. Mi trabajo, mecánico hasta la náusea, consistía en organizar los datos de un archivo inmenso con los aliados de la organización en el estado, confirmarlos e incluso ampliarlos con ayuda del oráculo que es la red. Busqué un lugar en el edificio, pues aún no tengo escritorio propio por ser nuevo—o ya no tanto, pero lo era entonces—y monté una mesa plegable a la mitad del cuarto más amplio, que a menudo sirve de sala de convenciones o incluso escenario improvisado, para aprisionarme en la pesadez que, de acuerdo con Hannah Arendt, dudo mucho que pudiera llamarse trabajo o aun labor: “copy and paste” selectivo, eterno, embriagante. En menos de una hora, dos individuos desconocidos llegaron al cuarto, pidieron permiso y montaron otra mesa para comenzar otra tarea mucho más entretenida: fabricar pancartas de protesta contra un hotel que obtuvo mano de obra sin pagarla. Uno de estos personajes era Artemio Lustig, aunque esto yo no lo sabía. El otro, al parecer estudiante y voluntario del proyecto en el que trabajo, no viene a cuento. Hablaron. El estudiante se expresaba como tal, juvenil y espontáneamente; Artemio Lustig hablaba con un dialecto en busca de empatar su idea de un hombre educado, aunque su educación es escasísima y apenas en estos tiempos de cierto activismo es que explora una conciencia más allá del trabajo—de nuevo en términos de Arend—, rumbo a la acción. Fabricar pancartas ya llevaba consigo cierto dejo de creatividad, de rebelión y de independencia. Durante esta plática en la que yo no participé—aunque el que escucha, aun en secreto, participa—el estudiante preguntó a Artemio Lustig—que no se llama así, pero como si se llamara; lo importante aquí es la historia—el origen de su apellido. Es Alemán. Y por qué tiene usted un apellido Alemán. Artemio, menudo y sólido como escultura Olmeca, es de Centroamérica. Es el apellido de los que me adoptaron para venir a este país: son alemanes, pero de aquí. ¿Y es usted muy cercano a su familia adoptiva? No, no me hablan; me echaron de la casa cuando tenía dieciséis años. ¿Cómo, por qué? Que porque fumaba mota. (Se ríen.) Fueron a Guatemala y me adoptaron para que viniera a este país, pero no para que fuera su hijo. ¿Entonces para qué lo adoptaron? Para otras cosas. ¿Qué cosas? Otras cosas, ahí. Artemio Lustig es un albañil al que un día no pagaron su sueldo y fue a dar a mi oficina, no sé cuánto tiempo antes de que yo mismo llegara a Norteamérica. Le resolvieron su caso y, aunque su trabajo sigue siendo en construcción, se convirtió en hombre de acción. La expresión suya “Otras cosas, ahí” que evadía el detalle y al tiempo explicaba muy bien su punto, aquel que indica la clase de paternidad a que nos hemos avocado en supuesto beneficio de la clase obrera, sigue resonando en mi cabeza.
Imaginar posibilidades para aquellas “otras cosas” que motivaron la presencia de Artemio en la casa de los Lustig y que eventualmente lo arrojaron a una nueva pobreza, la Norteamericana, es tan sencillo como estéril: “copy and paste” selectivo, eterno, embriagante. Y sin embargo, la historia persiste en la memoria, no como el reclamo de un desenlace, sino como pasmo ante el misterio expresivo de Artemio Lustig—quien aparece un par de veces en el video, arriba—y ante el modo de compasión y caridad que los Occidentales hemos desarrollado, aquel que echa de casa al extranjero porque, al cabo, nunca fue otra cosa.
4.2. A ciegas
Publicado: agosto 14, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: #SinLugar, #vocesmx, Aguillón-Mata, EUA, Mexico, Migración, PDL, WDP Comentarios desactivadosA ciegas, convencido de renunciar a la meticulosa planeación de mi vida que hasta hace poco tiempo me había caracterizado, llegué al entrenamiento. Esperaba la presencia de un manojo de jóvenes norteamericanos, aquellos con quienes había entablado ya cierta comunicación por correo electrónico. Al llegar al punto de encuentro, sin embargo, los manojos de participantes se acumularon hasta el punto de colmar un autobús—entre varios, supe luego—que nos llevaría al hotel. No pocas veces he interactuado con grupos de gente de distintos orígenes, naciones, lenguajes; pero ésta era la primera vez que me encontraba sólo entre norteamericanos. Más de una vez me encontré con una resistencia extraña, mediante una pausa forzada durante la conversación, al presentarme como mexicano. ¿Nacionalizado? No. Pausa. Debieron de preguntarse, aquellos, durante esas interrupciones de la insípida monotonía con que nos presentábamos unos a otros, qué hacía yo entre ellos. Yo mismo no habría sabido contestarles.
La organización de Austin en que trabajo intenta garantizar condiciones dignas de trabajo a quienes reciben los peores salarios en el país, en su mayoría albañiles y toda la mano de obra pertenecientes a la industria de la construcción. Sus problemas, sin embargo, no son sólo económicos, sino sobre todo de representación frente a—o en medio de—las esferas del poder. No se necesita mucha información para deducir que estos trabajadores sin representación son en su mayoría migrantes, mayoritariamente indocumentados, mayoritariamente hispánicos y, entre todas estas características, mayoritariamente mexicanos. Lo dicho: estoy más cerca de México, lejos de México. Pero durante el entrenamiento en Albuquerque, antes de enfrentar la rutina de los próximos doce meses, el extranjero fui yo, y si bien no recibí hostilidad alguna, el entorno me recordó constantemente tal condición como no sucedió nunca en otros países. Esto no debe atribuirse a ningún tipo de xenofobia, sino a que, estando en un programa del gobierno federal norteamericano que presume combatir la pobreza en este país, la presencia de un extranjero es mucho menos anticipada que, digamos, en una universidad, en una escuela de idiomas o en un punto turístico. Y si bien pude integrarme a los grupos del entrenamiento con suficiencia, también es cierto que esperaba la interacción próxima con los trabajadores mexicanos, contradictoriamente, con la anti-romántica curiosidad del quien ve en los compatriotas a los suyos y con la romántica esperanza de reconocer virtudes brutas entre los pobres, entre los desprotegidos, entre los carentes de privilegios.
Todos sabemos que México está hirviendo. El país se ha ido desplomando lenta pero consistentemente desde su fundación y no ha encontrado entre sus hombres de poder otra cosa que saqueadores, cobardes e incompetentes. (Una reflexión aparte tendría que hacerse para explorar si cabe o no esperar otra cosa de entre los nuestros y por qué.) Pero ya de un modo diferente a la constancia de esa caída que Bolaño dibujó con maestría en 2666, el México de ahora está hirviendo. No se trata ya de la pereza o de la inopia del ladronzuelo con ansias de conquistador, sino de la violencia súbita y absoluta como constante. Luego de leer las noticias, no parece una exageración decir que ahora, en México, cualquiera puede encontrarse en pedazos, sobre la calle, por el menor descuido. Toco el tema aquí y allá en distintas oportunidades: aquellos con quienes comparto el entrenamiento no son capaces de visualizar esta realidad. Los albañiles a quienes sirvo, luego de un par de décadas en los Estados Unidos, no son capaces de visualizar esta realidad. Yo mismo, tan solo a cuatro años de haber dejado México, no soy capaz de visualizar esta realidad. México a ciegas es tierra incomprensible de fantasía para quienes estamos fuera, incluso para quienes experimentan cada día la violencia de la pobreza en el mundo capitalista, como los trabajadores que, ya se verá, habrán de reconocerme como uno de los suyos o, del mismo modo que los pocos jóvenes con que me encontré de nuevo durante el vuelo de regreso a Austin, habrán de simular no verme y de colocarse los audífonos al par mío, de modo que no tengamos que seguir fingiendo que tenemos una identidad en común.
Las palabras de la violencia
Publicado: agosto 8, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: #violencia, #vocesmx, 100mil poetas por el cambio, Drogas, lenguaje, Mexico, Narcotráfico, palabras, pinche 2 Comentarios »En México se dice que “ya estamos hasta la madre” de casi todo lo que importuna. Estamos hasta la madre de la contaminación, de los baches, del tráfico, de la selección, de la política, de la corrupción, de la violencia; estamos, incluso, hasta la madre de estar hasta la madre, indignación al cuadrado que subordina la reflexión al mero hecho enunciativo. Un claro ejemplo de esto es la campaña Alguien tenía que decirlo, cuyo propósito es el de documentar fotográficamente irregularidades que los habitantes de la ciudad de México viven diariamente, mediante la denominación de cada problema antecedido por la palabra “pinche”: Pinche bache, pinche tráfico, pinche inundación, pinche inseguridad, pinche corrupción, pinche violencia.
Lo cierto es que, sin darnos cuenta, las palabras de la violencia se han apoderado poco a poco de nosotros. Lo notó ya Raymundo Riva Palacios en un artículo en El País ( 21 de abril de 2010) titulado “Las palabras sí importan“, y lo ha reafirmado no sólo la realidad desde entonces sino también esta nota de José Luis Ruiz en El Universal (22 de enero de 2011) titulada “El narco infiltra el lenguaje“. Entonces, de repente, hemos comenzado a hablar como ellos, hemos comenzado a nombrar el mundo según una perspectiva del mundo que no es la nuestra pero que comienza a serlo, porque es imposible permanecer indiferente frente a ella:
![foto via Noroeste.com Manta dice: "AGARRASE GOVIERNO UNIDO AL MAYO Y AL ENANO MONTA PERROS EMPEZANDO POR EL ARTISTA (LUIS MIGUEL) VAN A SABER QUIEN MANDA PINCHES 29 TRAICIONEROS" [sic]. Via Noroeste.com](http://sinlugar2010.files.wordpress.com/2011/08/screen-shot-2011-08-07-at-5-27-48-pm.png?w=590)
foto via Noroeste.com
Quizá tendríamos que empezar por ahí, por restituirle a las palabras ese valor que estamos dejando que nos arrebaten.
Granadas: de poesía y violencia
Publicado: agosto 5, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: #violencia, #vocesmx, Escritura, Leafe Press, Libros, Mexico, Octavio Paz, poesía, The Present Day, UK Comentarios desactivados
Además de animarme a retomar el blogueo en español y sobre temas mexicanos, este festival de blogs sobre México y la violencia me ha obligado a repensar las formas en que reaccionamos a los problemas del país.
México sufre diferentes tipos de violencia, que van de los más “sutiles” o transparentes y por lo tanto no siempre notados (por ideológicos, expresados en prácticas y actitudes culturales, usos de lenguaje, etc.) a lo más directos (feminicidio permanente, la guerra contra los drogas, crimen e inseguridad urbanas, etc.).
La escritura siempre ha sido mi forma preferida de expresión. Los sucesos recientes en México, sobre todo las noticias sobre Ciudad Juárez y la violencia relacionada con el tráfico de drogas han tenido un impacto profundo en la forma en que me veo a mí mismo en relación con mi país natal.
Entre 2008 y 2009 intenté reaccionar a esto a través de un blog, una bitácora poética en línea donde fui jugando con iconografía mexicana y la idea de ciertas imágenes poéticas relacionadas con México, así como ciertas lecturas, particularmente El laberinto de la soledad de Octavio Paz y las noticias sobre el país en los periódicos, que luego intentaba traducir en poemas propios escritos en inglés y español.
Durante más de un año escribí poemas cotidianamente directamente en el blog (que ya borré), y el trabajo despertó el interés de Alan Baker, poeta y blogger británico entusiasta de la obra de Paz, y uno de los editores de Leafe Press, una editorial independiente basada en Nottingham, Reino Unido.
El resultado fue el libro The Present Day. The mañana poems, una colección de poemas bilingües que dediqué respetuosamente a las víctimas de la violencia reciente en México.
No se me escapa la ironía, por supuesto, que mi libro es prácticamente desconocido en México, que está escrito en su mayoría en el idioma inglés y que sólo se puede adquirir a través de Internet y si se tiene una tarjeta bancaria. Por otro lado, publicar mis libros en México me ha resultado imposible hasta ahora y ha sido muy satisfactorio que mi trabajo haya sido del interés de editores y lectores que no me conocen en persona, en otro país y en otra lengua.
Uno de los poemas que más me gustaron del libro está inspirado en los ataques en la plaza de armas de Morelia y en unas líneas del “Suave Patria” de Ramón López Velarde:
“Suave Patria, this is your omen.”
-Ramón López Velarde
Suave Patria,
was this your omen?What was once
a sweet fruit,eaten in colonial,
coal smelling plazas,what was once
maize became opiate,what was once
fiesta became wake.Despierta, Suave Patria:
del cielo solo cultivarás granadas.
Ryan Scott hizo una lectura muy generosa de mi libro en la revista británica Stride. Pueden leer la reseña [en inglés] aquí.
Más sobre “Crónicas de héroes”
Publicado: agosto 5, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: #vocesmx, Center for New Media, citizen media, Ciudad Juárez, Crónicas de héroes, Crowdsourcing, Juárez, Mexico, MIT, violancia, Yesica Guerra Comentarios desactivadosAyer publiqué este post sobre el proyecto “Crónicas de héroes”.
Hoy por la mañana veo este tweet de Global Voices en Español:
Crónicas de Héroes on New Terrain. De Yesica Guerra, en nuestro Festival de Blogs #vocesmx http://bit.ly/oY9p6S ver tmb http://bit.ly/rjHjjG
Visiten los links, que llevan a dos posts publicados por Yesica en el blog del Center for Civic Media.
También encontré esta entrevista (en inglés) con ella.
México: El silencio del cómic [mexicano]
Publicado: agosto 3, 2011 Archivado en: #SinLugar | Tags: #violencia, #vocesmx, Arte, Ética, cómics, Ciudad Juárez, extranjería, feminicidio, género, historieta, Juárez, Libertad de expresión, Mexico, Narrativa, representación 2 Comentarios »

“Whose story is it anyway?” [¿De quién es la historia entonces?]
-Richard Kearney, On Stories (2002)
“To be completely honest, I’ve never been to Mexico.” [Para ser completamente honesta, nunca he estado en México.]
-Maureen Burdock, Marta & The Missing/Marta y las Desaparecidas (2010)
Hay de historias a historias. Éstas no existen en el éter, ajenas a todo contexto. El medio en que se cuentan es tan importante como el tema, argumento y tratamientos mismos. La lengua nacional o idioma en que se relata una historia es también esencial para la transmisión de su mensaje: la traducción nunca podrá transmitir la totalidad de significados que la versión original de un relato. La traducción es una solución intermedia a la que recurrimos por necesidad y no porque sea la forma ideal de acceder a una historia contada en una lengua que desconocemos. En el principio fue el narrador oral, y éste solía ser o un extraño viajero que traía noticias de las lejanías o una figura venerable de la comunidad, poseedora de conocimiento y autoridad. Los relatos tienen como función crear cohesión comunitaria y un sentido de identidad. Los pueblos son sus relatos, sus mitos y leyendas, que también alimentan sus sistemas de fe y conocimiento, y ayudan a delimitar las fronteras geográficas, ideológicas y culturales.
Así que no hay nada menos objetivo que una historia. Una historia siempre la cuenta alguien en una circunstancia determinada. Cuando se trata de relatar acontecimientos trágicos, reconocemos que hay quienes tienen una cercanía especial con los hechos, y éstos son precisamente quienes han experimentado directamente los sucesos. Por eso en los juicios se valora el testimonio del testigo, y de entre los testigos distinguimos entre los que sólo observaron y los que sufrieron directamente las consecuencias del asunto en cuestión. Como solía saber todo niño de primaria de mi generación, la historia rara vez contaba “la visión de los vencidos.” La historia (como las pirámides) la desenterraban los poderosos, los ricos, los que no eran de por allí.
También hay relatos y discursos que tienen más mercado que otros. México sigue gozando de un lugar privilegiado en la imaginación de escritores y artistas no mexicanos. En Inglaterra, donde he vivido los últimos 4 años, “México” es sinónimo de fiesta, sol, mar, burritos y fajitas, sombreros y bigotes, chile, cáctus, Frida Kahlo, colores brillantes y gritos de Speedy González. También están las noticias sobre la violencia, la contaminación, el caos urbano del DF, la pobreza. Pero en realidad, México para los no mexicanos suena a exótica felicidad, con el calor, luz y sensualidad que no tiene esta isla azotada por el mar del norte. Quizá la novela reciente que mejor sintetiza todo lo que interesa de México es The Lacuna de Barbara Kingsolver (2009). Es un libro bien escrito que sin embargo sólo se puede leer con ojos de extranjero: el lector mexicano, por más ignorante que sea, encontrará sus constantes explicaciones irritantes.
Esto me lleva al tema de la representación. El “imperio de los signos”, el imaginario colectivo, construido y promovido por las industrias del entretenimiento del mundo desarrollado, impone narrativas estereotipadas que definen los horizontes de expectativas de los consumidores. De Speedy Gonzalez y los Tres Amigos, pasando por Pocahontas y los mayas de Mel Gibson a los aliens de James Cameron, el Otro está perpetuamente destinado al lugar común de la caricatura y la opresión.

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Hay sin embargo alternativas y excepciones, y quienes con toda la buena voluntad del mundo se proponen acercarse a otras culturas con interés y respeto. En el medio del cómic tal es el caso de autores como Joe Sacco, Jessica Abel (con quien trabajé en su novela gráfica La Perdida, y que también traduje para la edición española), Guy Delisle, Stassen, Peter Kuper, Guibert/Lefèvre, Peggy Adam, Baudoin y Troubet y Maureen Burdock, entre muchos otros.
El medio del cómic es eminentemente visual, y su relación con la caricatura, que por definición aumenta/exagera/distorsiona/elimina rasgos característicos, le hace propenso a la controversia y a herir susceptibilidades culturales, religiosas y nacionales. (El caso de Tintin en el Congo es paradigmático, así como, recientemente y en menor medida, el de Memín).
Pero el tema que me interesa en este caso no es el de la corrección política o la hiper-sensibilidad cultural, sino el de la capacidad de “los pueblos” (que no son el occidente desarrollado, en este caso concreto léase Estados Unidos, Francia, Bélgica, Inglaterra) para contar sus propias historias, y ésto quiere decir para que sus historias, contadas desde su propio punto de vista, sean leídas, y para que se les pague por contarlas, etc.
El caso epecífico de la terrible violencia de género (feminicidos) en Ciudad Juárez sigue interesando a autores y editoriales fuera de México. Viva la Vida: Los sueños de Ciudad Juárez (2011) de los franceses Edmond Baudoin y Jean-Marc Troubet y Luchadoras (2009) de la también francesa Peggy Adam son ejemplos concretos donde un interés genuino en la situación en Juárez ha producido libros de cómic que se distribuyen con relativo éxito en las librerías europeas y estadounidenses.
Como Luchadoras, Viva la Vida se pensó y se escribió en francés. Se llevó a cabo en un periodo de tres meses y su realización fue resultado del apoyo financiero del Programa de Fomento a la Publicación “Alfonso Reyes” del Ministerio de Relaciones Exteriores y Europeas y la beca Stendhal de Culture France otorgada a Edmond Baudoin. En el caso de la edición mexicana, publicada por Sexto Piso (Junio de 2011) y traducida por José Ramón Calvo, también se contó con el apoyo del IFAL y de la Embajada de Francia en México. La edición española apareció con anterioridad (en una versión distinta traducida por Ana Sánchez), en abril de 2011, y la edición francesa será publicada por el colectivo L’Association este mes de agosto.
Como en el caso del álbum bilingüe Marta & the Missing/Marta y las Desaparecidas, de Maureen Burdock, Baudoin y Troubet entablaron contacto con los mexicanos Francisco Arce y el estudio 656, e incluyeron su trabajo en las páginas 106-109 de Viva la Vida. Es imposible no notar que Francisco Arce, Marcos Porras y Oliver Lee Arce tienen una forma completamente diferente de relacionar su trabajo historietístico con la violencia fronteriza (o sea, hacen cómics de zombies y luchadores, en un estilo destinado a la industria de los superhéroes estadounidense).

Infestación, de 656 Comics, Ciudad Juárez
Como lector de cómics, defenderé siempre el potencial del medio para contar todo tipo de historias, pero como mexicano me preocupa que hasta ahora sea sólo la visión foránea y primermundista la que determine los discursos sobre la violencia mexicana. También me preocupa que publicar cómics sobre México sólo sea viable si se es extranjero. Muchas veces, estos libros ni siquiera se pueden conseguir en el país, o están fuera del alcance de muchos lectores que podrían estar interesados.
Mientras México sigue siendo de gran interés (económico sobre todo, pero también cultural y artístico) para las editoriales, nuestro país ha sido incapaz de promover el cómic como forma no de propaganda oficial y partisana o educativa y gubernamental, sino como medio de expresión para que las víctimas se expresen directamente y sus historias personales sean escuchadas sin la mediación de un extranjero.
Aquí podríamos aplicar para el contexto mexicano lo que la teórica Gayatri Spivak se refería la preguntarse si el “sujeto subalterno podía hablar”. Los franceses obtienen becas para publicar un hermoso libro sobre Juárez, pero los mexicanos de Juárez quieren publicar en Estados Unidos y hacer películas y vender figuras de acción. (Está también el hecho del género: ¿dónde están las historietistas mexicanas, qué historias están contando y sobre todo quiénes las están leyendo y publicando?).
La excepción que conozco al gran vacío narrativo en forma de cómic sobre la violencia en México es el trabajo de Édgar Clément. Considero su obra eminentemente “mexicana” (lo que sea que eso signifique), en el sentido que no se adecua necesariamente a los paradigmas estéticos y narrativos impuestos por los que dictan las modas del cómic mundial (Japón, Francia, Bélgica, Estados Unidos). La suya también es una obra a contrapelo, y por lo tanto inconclusa, y desconocida en gran medida por quienes están comprando los libros de Baudoin y Troubet y Adam.

página de Los Perros Salvajes, de Édgar Clément
No hay nacionalismos en mi argumento: bienvenidos los esfuerzos por dar a conocer a más gente lo que pasa en México, y qué mejor si es en forma de cómics de calidad. Sin embargo, es momento que las voces que viven en México también se escuchen y se les estimule a narrar lo que está sucediendo en el país. Todo adolescente sabe que la capacidad y libertad para definir la imagen propia es un acto de independencia. Definir la apariencia propia (la forma en que uno se representa ante sí mismo y ante los demás) es parte clave del desarrollo de los individuos y las naciones.
Hay una violencia simbólica en el hecho que los ciudadanos de un país no sean capaces de dar a conocer sus propios relatos directamente. Las historias pertenecen al mundo y a la humanidad, sí, pero también son aquellos que viven afectados por un estado de cosas quienes deben tener el derecho a expresarse. El debate es complejo, y en el campo de la literatura no es algo nuevo. En el medio del cómic, sin embargo, aún queda mucho por discutir.

*con un agradecimiento a Gabriela Meján, por enseñarme sus cómics




