Interrogar también es actuar

Por Mireya Márquez

Ya pasaron dos días desde que se llevó a cabo el Congreso tuitero “Sin Lugar” y como casi todo en Twitter, parece que fueran meses.

Fue una experiencia colectiva y espontánea que atrajo siete ponentes desde coordenadas geográficas diversas, que nació, como muchas otros proyectos de esta índole, de la espontaneidad de una charla en Twitter. Yo no participé de la conversación pero me atrajo su carácter nominalmente subversivo: ‘Anti-Congreso’, ‘Sin Lugar’, ‘Ideas Desplazadas’. La imposibilidad de las definiciones y las categorías se antojaba fascinante.

Y con todo, sí tuvo lugar, espacio, estructura, corazón y alma: las identidades de una arroba que usualmente se desplazan dispersas en el mosaico infinito de tweets, compartimos tiempo y espacio común, más del que nos permiten 140 caracteres.

Además me tocó atestiguar cada día de su ejecución física. Viéndolo ahí, sentado ante su Mac, Ernesto le dio forma y lugar: SinLugar creció técnicamente en Londres, pero se nutrió del espíritu de México, Tijuana, Titán, Guijón, Francia, España o Alemania.

El único común denominador de los participantes era la nacionalidad, pero no sólo la que establece el sitio de nacimiento, sino la que nos hace compartir realidades que a su vez, son universales: la injusticia, la impunidad, la ciudadanía organizada, las fronteras, las trampas del discurso.

Esas inquietudes fueron en todas direcciones: desde la apropiación impositiva del discurso jurídico  sobre el caso de la Guardería ABC, hasta las imágenes de la vida en la frontera de Tijuana. El Internet como espacio democrático en potencia o la innovación como discurso de opresión en el universo institucional universitario. El Copyright como atentado a la libertad de expresión al P2P como forma de resistencia. Las siete presentaciones , desde sus áreas y perspectivas, contribuyeron con temas que buscaron interrogar y subvertir los discursos oficiales.

Ya de suyo, estos procesos de interrogación son cruciales para tejer el tipo de ciudadanía que se vea así misma como activa. Las ‘acciones’ no surgen por generación espontánea, resultan de los procesos –inacabados siempre– de seguir interrogando al mundo, sus formas, sus prácticas, y sus procedimientos. Son las preguntas las que estimulan la imaginación y la creatividad. #SinLugar cumplió con ello. Y aún quedan muchas más por ser planteadas para seguir en movimiento.