La realidad de los medios digitales en México

por Antonio Martínez Velázquez

En un país en el que sólo 30 millones de personas tienen acceso a internet y de éstos 5 millones a servicio de banda ancha, hablar de la realidad de los medios digitales en México parece difícil. Por su naturaleza, los medios digitales responden a la realidad de sus creadores, a su ideología o a su manera de presentar la información.

Podríamos decir que existen 2 tipos de medios digitales en México: aquellos que tienden a reproducir la organización y métodos de los medios tradicionales y aquellos que se pueden encasillar en los “medios alternativos”. Los primeros tienden a ser las versiones en línea de los medios tradicionales así como algunos proyectos emprendidos por “profesionales de la comunicación”, en el segundo caso se trata de blogs y portales formados por personas que no necesariamente tienen algún conocimiento de periodismo o trata de información.

A pesar de la todavía baja penetración del internet en la vida cotidiana de los mexicanos, cabe preguntarse ¿por qué los medios digitales están causando furor en nuestro país? Me parece que tiene que ver con todo aquello que rodea la forma de producción de información en los medios digitales.

El internet, brinda un campo nivelado y democrático para la producción de información, así cualquiera que tenga acceso a una computadora con internet puede ser un productor de contenido, el ciudadano deja de ser audiencia y se convierte en productor de información.

Impacta en nuestro país por la democracia que muestra, quienes contribuyen no requieren estudios en periodismo o experiencia previa neceseriamente. Estamos tan acostumbrados a la forma de producción de los medios tradicionales que los tomamos como el status quo natural. Como apunta el teórico inglés Nick Couldry, los medios alternativos-digitales de información contribuyen a la desnaturalización de los medios. Las personas que se consideraban a sí mismos como audiencia ahora pueden convertirse en productores de contenido. Esto pueden hacerlo si entienden que los medios tradicionales no son la única forma de crear información.

El caso paradigmático es indymedia, cuyos colaboradores crean las noticias directamente de su experiencia con el racismo o la brutalidad policiaca. O por ejemplo el modelo “wikipedia” cuyos contribuidores distan de ser un puñado de expertos de ciertas instituciones académicas sino que forman parte de la inteligencia colectiva de todos los usuarios.

Es decir es causa de atención porque empodera al ciudadano y ofrece nueva alternativas para conocer lo que pasa en el mundo, además de que reconoce el conocimiento o experiencia de quien lo produce. Los medios digitales disputan la concentración de los medios profesionales-tradicionales y retan su monopolio de forma simbólica. PierreBordieu decía que el poder simbólico es el poder de construir realidad, por analogía, los medios digitales construyen una realidad que, en la mayoría de los casos, se opone a las convenciones y representaciones de los medios tradicionales, no sólo eso; los medios digitales hacen importantes contribuciones a la vida política y social al desarrollar comunidad y ciudadanos activos.

Esta última característica es crucial, pues el ciudadano, al convertirse en el productor de la información se involucra en su comunidad o temas que le interesan y esto hace la gran diferencia, pues se crean redes interconectadas de ciudadanos activos formando una masa crítica que genera una nueva realidad social, pues en práctica este tipo de organización descentralizada y horizontal entre estos “ciudadanos-medios” y sus audiencias también disputa a la organización jerárquica tradicional.

De su impacto informativo

Cada vez es más el impacto de los medios digitales en los temas que definen la agenda pública. Por ejemplo, en CriticaPura.com tenemos un caso que me parece que lo ejemplifica muy bien. Primero debo decir que en el blog somos un equipo donde cada uno de los productores de contenido es responsable del mismo; y la edición, a mi cargo, consistente la corrección de estilo y en guiar los contenidos en caso de temas específicos. El caso es el de ACTA (acuerdo comercial anti-falsificación por sus siglas en inglés). Un tema que se ha tratado exhaustivamente en el blog y que ahora forma parte de la agenda pública en México y que algunos medios tradicionales retomaron. Con esto quiero decir que es posible incidir en los temas que se discuten a través de los medios digitales. Poder voltear y decir: “todo empezó con un post”.

Retomando el tema del impacto informativo, además, en algunos casos, los encargados de las áreas de comunicación de muchas de las oficinas gubernamentales, se han dado cuenta que no escuchar significará el fallo de su quehacer. Los medios digitales tienen la virtud de la participación en dos vías, de la inmediatez de la opinión, de la construcción de opinión pública a costos bajísimos y sobre todo es un buen termómetro para medir las reacciones (ante la actuación de los actores de la clase política o del espectáculo o deportivas)de importantes sectores de la población. Por ello las estructuras tradicionales y jerárquicas para sobrevivir deberán escuchar en primer lugar.

Se ha querido poner énfasis en demeritar la calidad de la información que circula a través de los medios digitales. Y es precisamente en la arquitectura de la red donde reside su virtud. El hecho de que todos tengan el mismo acceso y la posibilidad de incidir en ésta hace que la información, más que una cosa finita, sea un proceso. Este proceso, dependiente de los flujos de información, hace que sea una constante construcción y una información que pudiese ser “falsa” se alimenta de este proceso y se construye en comunidad de manera que se discrimina en automático la información errónea.

La naturaleza de los medios digitales y su organización, casi siempre descentralizada pero en red, los convierte en una tecnología social pues articula distintos sectores en temas de agenda de mínimo acuerdo y convierte el flujo de información en movimientos sociales. Por supuesto que es esta característica la que hace que su impacto sea mayor, pues son precisamente los que balancean la formación de la opinión pública creada por los medios tradicionales “de audiencia”.

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Antonio Martínez Velázquez, activista político, es editor de criticapura.com, blog preocupado por explorar los efectos del internet en la política. En sus ratos libres es cocinero y pirata y lo pueden encontrar en la página del wikipartido pirata mexicano.

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One Comment on “La realidad de los medios digitales en México”

  1. […] Un observador casual, que no usa las redes sociales, pensaría que éstas no han tenido nada que ver con la acción de los senadores, sin embargo se equivocan quienes así lo piensan, la acción misma contesta de manera frontal a Gladwell: puede ser que la próxima revolución sí sea tuiteada. Se demostró que la producción de información a través de los medios digitales, si articulada, puede incidir de manera efectiva en la política. El Senado no hubiera recibido toda esta información si vía internet y sus herramienta no nos hubiéramos organizado. Cada quien desde su particular extremo de la red hizo algo, le tuiteo a alguien, habló en algún podcast, publicó en algún blog. Los medios tradicionales lo retomaron, los políticos prestaron atención. Este mismo espacio es un gran ejemplo, aquí una reflexión al respecto que hice en la Cámara de diputados. […]